|
Rosa E. Ponce
El
deber
de todo padre es preparar a los hijos para que vivan una
vida plena y feliz y en base a eso vamos educando a
nuestros hijos con una serie de valores que les ayuden a
tales objetivos. Uno de estos grandes valores y pilar
fundamental de muchas otras virtudes es la fortaleza,
pero no en el sentido de fuerza física, sino entendida
como la capacidad de proponerse metas y luchar para
alcanzarlas aunque se presenten dificultades en el
camino.
La base de
la educación de los niños de 6 a 13 años es precisamente
este valor que los hace conseguir esa fuerza interior
que los ayudará a sobreponerse a cualquier adversidad
futura.
Para educar a nuestros hijos en este valore es muy
importante que
cuidemos
mucho de no sobreproteger a los hijos, ya que esta es
una tendencia muy natural en cualquier padre o madre
amoroso. Es muy importante tener bien claro y presente
esto porque cuando menos los pensamos ya lo estamos
haciendo. Necesitamos dejar que nuestros hijos enfrenten
las consecuencias de sus actos.
Claro que estamos hablando en casos en los cuales no
corra
riesgo
la vida de nuestros hijos, por ejemplo, nuestro pequeño
se empeña en tener una mascota (un pez, una tortuga, un
perrito, etc.) y durante el primer mes lo cuida, lo
limpia, le da de comer pero pasado el tiempo el papá o
la mamá terminan atendiendo a la mascota pues al niñ@ ya
se le pasó el entusiasmo por ella. El tener una mascota
es una gran escuela de virtudes en nuestros pequeños, es
cuestión de saber aprovechar bien la ocasión.
Otra idea estupenda para educar la fortaleza es salir de
día de campo
o a una excursión en donde podremos organizar grandes
caminatas con subidas, bajadas, sol, sed, etc. Esta
también es una gran escuela para la fortaleza.
Ya se acercan
las
vacaciones, otra época ideal para educar la fortaleza.
El hecho de no ir a la escuela no quiere decir que es
tiempo de ver todo el día la TV y no hacer nada. Cada
uno de nuestros hijos debe tener establecida una tarea a
realizar en el hogar de acuerdo a su edad y el cuidar
que esa tarea se realice como debe ser es otra forma de
educar la fortaleza.
También es muy importante señalar que no podemos educar
unos hijos fuertes si nosotros somos personas sin
espíritu de superación y mejora personal. Los valores y
las
virtudes
se enseñan con el ejemplo y si queremos hijos fuertes
nosotros también debemos ser personas fuertes, capaces
de sobreponernos a las dificultades cotidianas y capaces
también de levantarnos cada vez que caemos, porque el
tener fortaleza no quiere decir que nunca nos dejemos
caer, el tener fortaleza es el sabernos levantar una y
mil veces.
Finalmente
resumamos los puntos importantes para educar la
fortaleza en nuestros hijos:
* No
sobreproteger
* Tener
iniciativa y creatividad para realizar actividades y
situaciones que eduquen la fortaleza
* Ser
ejemplos de esfuerzo continuo
* Ser
congruentes entre los que enseñamos y lo que vivimos.
Con
gusto
recibiré sus comentarios en mi correo electrónico. Hasta
la próxima semana.
Lic. Rosa Elena Ponce V.
rosyponce@emergencia.org.mx
|