POR UNA MEJOR FAMILIA MEXICANA

 

www.emergencia.org.mx           Mar. 02 2010    Boletín No. 1027

Retomando nuestro papel de padres

Rosa E. Ponce

En los tiempos que nos está tocando vivir es necesario reforzar esfuerzos para lograr sacar adelante a nuestros hijos, pero no estoy hablando en el aspecto económico, estoy hablando en el aspecto moral.

En una ocasión recibí una gran lección de mi hijo mayor, cuando el era apenas un adolescente de 15 años. En la sobremesa estábamos hablando acerca del éxito de las personas y él dijo: “Para mi una persona alcanza el éxito cuando logra una equilibrio en su vida, su aspecto moral, social, familiar y económico se encuentran balanceados.” ¡Guau! ¡Fueron las palabras de un adolescente, el mundo tiene solución!, pensé yo.

A que viene todo esto, a que la violencia que hoy se vive en nuestras calles y en los hogares de muchas familias es consecuencia de que nosotros como padres no hemos hecho bien nuestro trabajo. Aunque nos duela a muchos esto es verdad. Muchos pecamos por amarlos de más y decirles si a todo, otros por no interesarnos en sus problemas porque nos agobian problemas más “importantes” y grandes y muchos otros porque realmente nos queremos complicarnos la vida más de lo que ya es y solucionamos todo dándoles el dinero que nos piden sin cuestionar en que lo gastan. ¡Es cierto!

Pero eso ya no importa, como les mencioné anteriormente el mundo tiene solución, es necesario de ahora en adelante ponernos las pilas, estar más al pendiente de nuestros hijos ¡sin sobreprotegerlos! Dejando que ellos afronten las consecuencias de sus actos.

Sobre esto recibí hace tiempo una gran lección de un familiar ya entrado en años (a quien no mencionaré para no ventanearlo, ya con ventanear a mi hijo fue suficiente). Su hijo joven andaba de fiesta con los amigos, los detuvieron y los llevaron a la cárcel por andar escandalizando, bebiendo y manejando. Cuando se comunicaron en la madrugada con él para darle aviso de que estaba detenido él preguntó: “¿Está bien?”. “Si señor, no les ha pasado nada”, fue la respuesta del policía. “Muy bien -contestó el papá- Mañana iré a arreglar el asunto”. Y lo dejó encerrado toda la noche hasta media mañana del día siguiente.

¡Vaya lección para él y para sus hermanos! Él cometió una falta y pagó las consecuencias de su error. ¿Cuántos padres modernos nos atreveríamos a hacer eso? Creo que muy pocos.

Los narcotraficantes, sicarios, delincuentes, asesinos y secuestradores de hoy no salieron por generación espontánea, vienen de una familia, funcional o disfuncional, con ambos padres o monoparental, grande o pequeña, rica o pobre, de todo hay. El único factor común es que los padres se descuidaron en la educación en valores de sus hijos, en aprovechar las lecciones que nos da la vida para formar hombres y mujeres de bien.

Que no nos ocurra eso a nosotros, retomemos nuestro papel como padres y no dejemos su educación a la escuela o al estado. Recuerden no hay mejor empresa (en el sentido de emprender una tarea) que la propia familia.

Con gusto recibiré tus comentarios en mi correo electrónico.

 Lic. Rosa Elena Ponce V. 

rosyponce@emergencia.org.mx

PARA CUALQUIER EMERGENCIA

Esto es un Servicio Social, No tiene ningún costo para ti

Escribe a   ayuda@emergencia.org.mx   o  visítanos en:

Trasviña y Retes No. 3701-D

Col. San Felipe   Chihuahua, Chih.   C.P. 31240

Tels. (01-614) 413-0262 y 413-4073

Alta     Baja     Histórico    Comentarios    Colaboraciones

 

 

 

 

Es usted el visitante No.