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En palabras sencillas
Tomado del Manual de Educación para la Sostenibilidad de
la UNESCO
También la Cuenca Mediterránea se está viendo gravemente
afectada con pérdida de cosechas, tanto por el
incremento
de sequías y olas de calor, como por inundaciones
causadas al concentrarse las precipitaciones en muy
cortos periodos de tiempo.
Relación entre modelo energético y cambio climático
La producción y consumo de energía procedente de
combustibles fósiles están estrechamente relacionados
con el cambio climático, de manera que para reducir las
emisiones de
CO2 es necesario cambiar el modelo energético. Combatir
el cambio climático requiere un cambio hacia un modelo
de desarrollo sostenible basado en la eficiencia y en la
equidad, así como en la apuesta decidida por las
energías renovables. No es sencillo, se requiere un
cambio tecnológico y sociológico, pero la inercia de
continuar haciendo lo mismo no es sostenible.
El cambio climático es un desafío, pero puede ser una
oportunidad
para abordar un verdadero desarrollo sostenible. Las
medidas de ahorro y eficiencia, así como las energías
renovables, favorecen un desarrollo autóctono y
disminuyen la dependencia exterior.
Además, es imprescindible el flujo financiero y la
transferencia
tecnológica
de los países industrializados a los países en
desarrollo para que no tengan que desarrollarse
basándose en energías agresivas contra el medio
ambiente.
Todo esto implica un cambio de modelo de consumo; se
necesita pasar
del
derroche y el consumismo de unos pocos, a un desarrollo
sostenible para todo el mundo. La sensibilización y la
educación juegan un papel esencial para replantear la
percepción de que consumo y calidad de vida son
inversamente proporcionales.
Es urgente
actuar
El cambio climático ya está aquí, pero la intensidad de
este cambio
y
los
impactos que produzca dependerá de las actuaciones que
hoy emprendamos para controlar y disminuir las emisiones
de efecto invernadero. La comunidad científica advierte
de que es muy importante que no se supere en este siglo
el umbral de aumento de temperatura global de 2ºC
respecto a los niveles preindustriales. Para ello la
concentración de CO2 eq. deberá permanecer por debajo de
450 ppm. Esto supone que los países desarrollados
tendrán que reducir sus emisiones entre el 25-40% para
2020, y el 80% para 2050, respecto a 1990. Además,
existe una inercia en la permanencia de las emisiones en
la atmósfera, lo cual implica que para asegurar no
traspasar el peligroso umbral de los 2ºC, las emisiones
mundiales se deberán estabilizar y comenzar a disminuir
como máximo en los próximos 15 años.
Continuará
Lic. Rosa Elena Ponce V.
rosyponce@emergencia.org.mx
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