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Por Abel
Cortese y Eric Gaynor Butterfield
5. Prevenga los problemas antes de que se produzcan.
Según la psicología de la conducta, la mayoría de los
problemas se producen como resultado de u estímulo o una
señal específica. La comprensión y eliminación de dichas
séales lo ayudarán a evitar situaciones que dan lugar a
una mala conducta.
6. Cuando se viola una norma o un limite claramente
establecido, en forma intencional o de otro modo,
aplique de inmediato una consecuencia adecuada. Sea
coherente y haga exactamente lo que dijo que haría.
7. Cuando una consecuencia o penitencia es necesario,
asegúrese de que guarde relación con la infracción a la
regla o la mala conducta.
8. Siéntase cómodo con un conjunto de técnicas
disciplinarias. Las que se recomiendan con mayor
frecuencia son:
a) Las reprimendas. cómo reprender a nuestros hijos para
que su conducta cambie sin que desarrollen resentimiento
hacia usted o una imagen negativa.
b) Las consecuencias naturales: Dejar que sus hijos
experimenten las consecuencias lógicas de su mala
conducta a fin de que perciban por qué una norma en
particular es tan importante. Por ejemplo, a un niño que
pierde el tiempo antes de tomar el ómnibus escolar, y
luego de haberlo perdido, hacerle caminar hasta la
escuela y hacer que le explique al director la razón por
la que llega tarde.
c) Quitar un privilegio: Cuando los niños son demasiado
grandes para ir al rincón, los padres pueden eliminar un
privilegio: la televisión, el tiempo para jugar a su
videojuego, el tiempo para utilizar el teléfono. Evite
quitar un privilegio que eliminaría al mismo tiempo una
experiencia importante para el desarrollo de su hijo.
Por ejemplo sería mejor establecer para un adolescente
una hora de regreso al hogar más temprana durante un
mes, que impedirle hacer un viaje escolar de una sola
noche.
d) La sobrecorrección: Esta técnica se recomienda para
conseguir un cambio rápido de conducta. Cuando su hijo
se conduce mal, debe repetir la conducta correcta por lo
menos 10 veces o durante 20 minutos, por ejemplo si su
hijo regresó a casa de la escuela, arrojó su campera y
sus libros al piso, e ignoró su saludo, usted le pediría
que vuelva a salir y a entrar 10 veces en forma
adecuada, con un saludo cordial, guardando sus libros y
su campera.
e) Un sistema de puntaje: para problemas crónicos, la
mayoría de los psicólogos recomiendan un sistema en el
que los niños ganan en puntos en conductas positivas
claramente definidas. Dichos puntos pueden aprovecharse
para recompensas inmediatas o a largo plazo. Las malas
conductas dan como resultado la resta de puntos.
Surge claramente de las investigaciones que si usted
quiere educar a un niño con coeficiente emocional
elevado, es mejor que sea excesivamente estricto y no
excesivamente indulgente.
Lic. Rosa Elena Ponce V. |