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Tomado de ACIPrensa
En octubre del año pasado hemos tenido una serie de
desgracias familiares. La más importante, constituida
por la muerte de mi suegro, fue motivo para largas
charlas mi esposa, mis hijos y yo.
Antonio, así se llamaba mi suegro, vivía desde hacía ya
algunos años con nosotros y con sus ochenta y un años
resultaba ser la mayor de las siete personas que
vivíamos en la casa y murió muy rápidamente, sin
manifestar enfermedad, sin darnos tiempo a preparar
nuestro ánimo para este triste evento. Esto nos llevó a
pensar cómo afrontar el problema de dar la noticia a
nuestros hijos y ayudarlos luego a superar el dolor, lo
hicimos como pudimos, ahora ya sabemos como afrontar una
situación como ésta. Entonces me di cuenta que casi
siempre nos preparamos para la muerte de un ser querido,
pero no nos preparamos para ayudar a nuestros hijos en
este asunto. He aquí algunos consejos.
* Es importante explicar en forma clara a nuestros hijos
lo sucedido, No es bueno decir que la persona fallecida
se ha ido de viaje, ni decir que se ha dormido. Ambas
afirmaciones crean en los niños la idea de que esa
persona retornará de su viaje o despertará de su sueño.
Se sabe además de algunos niños que temen dormirse
porque han identificado el sueño con la muerte. No se
debe temer al uso de palabras como "muerte" o "muerto"
que, en los niños mayores, darán una idea clara de lo
que ha sucedido.
Continuará
Lic. Rosa Elena Ponce V. |